Mi trabajo no es una joya: joyeros una profesión de riesgo.

Gold market in Dubai, Deira Gold Souq

Todas las profesiones asumen una serie de riesgos ligados a la realización del trabajo. Pero existen oficios que llevan implícitos un riesgo especialmente elevado de convertirse en víctimas del delito. Profesionales entre los que se encuentran los joyeros, plateros y relojeros.

Ser joyero hoy en día supone exponerse diariamente a ataques de delincuentes.

Ataques que revisten en numerosas ocasiones una extrema gravedad. Hechos delictivos que van desde un sencillo hurto hasta el atraco con gran violencia e intimidación hacia las personas y que causa un perjuicio económico y personal (físico y psíquico) importante. Sufrir un episodio de estas características afecta de manera directa a la vida y las condiciones laborales de los profesionales del sector de los metales preciosos, produciendo a su vez excesivo miedo al delito y percepción de inseguridad y desprotección.
Los joyeros de nuestros días abordan la delincuencia con cierta incertidumbre y sentimiento de impotencia. Tienden a pensar que no hay control sobre la delincuencia y que no se cuenta con los suficientes instrumentos para combatirla lo que desencadena conductas de auto-defensa y / o evitación. Estar continuamente en alerta, genera a su vez más desconfianza, más inquietud y por consiguiente más demandas de mayor seguridad. Es de suma importancia. ,por tanto, trabajar sobre el miedo al delito y la sensación de inseguridad desde el ámbito de la prevención.

Tras un atraco la víctima queda impactada psíquicamente. Su calidad de vida queda condicionada por dicho acontecimiento.

“La Joyería para mi es mi segunda casa. No entiendo porque la sociedad entiende como “normal” el hecho de que nos roben. Piensan que somos ricos, que vivimos llenos de lujo y glamur, pero no es así; la mayoría somos un negocio familiar a los que nos cuesta mucho dinero mantener todo lo que conlleva este tipo de negocios.”

Nos habla así la propietaria de una conocida joyería en Toledo. Con la llegada de la crisis y el aumento del valor de los metales preciosos ha aumentado el número de hechos delictivos sobre este colectivo. Los profesionales de este sector son población de riesgo al estar expuestos continuamente a la actuación de delincuentes. Conocen que son población diana pero reconocen la necesidad de “habituarse” y no pensar constantemente en el peligro al cual se someten cada vez que suben y bajan el cierre de sus negocios.

La apertura y el cierre es, por lo general, el momento más propicio para que se produzca un episodio delictivo. En estos momentos se ha de extremar las precauciones y estar alerta.

Son conscientes de que tienen más probabilidades que otras profesiones de convertirse en victimas y en este sentido se sienten desprotegidos:

“Te sientes inseguro. Cada vez que suena el timbre de la puerta y miras, cuando es alguien no habitual te paras y piensas: “a ver este”, “a ver esta”…si te roban es como si te tocaran parte de tu intimidad”.

No obstante, reconocen que todas las profesiones asumen riesgos:

“Un albañil, por la labor que desempeña, tiene riesgo de caerse del andamio; pero tiene arneses para protegerse y prevenir. Nuestro riesgo como joyeros es sufrir este tipo de delitos, pues necesitamos tener también prevención”

Se quejan de que verdaderamente nadie se preocupa por el antes, por la prevención, ni por el después de haber sufrido algún tipo de delito. Su preocupación reside en el abandono que
reciben por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y por parte de la sociedad:

“¡Los policías no me conocen ni a mí ni a mi mujer, ni mi joyería y somos la única joyería del barrio! ¿Cómo no vamos a tener miedo? Nadie nos da consejos de seguridad. Hemos tenido que quitar todo el oro de las vitrinas. A la hora de la verdad estas tu solo cuerpo a cuerpo. Somos víctimas en potencia. Estás continuamente poniendo en peligro tu vida todos los días. Al ser víctima necesitas atenciones, psicólogos y eso nadie te lo presta.”

De primera mano conocen muy bien casos de compañeros del gremio, sobre todo viajantes y representantes del sector que abandonan su profesión porque “se quedan tocados”.Citan el caso de una compañera que sufrió en primera persona un atraco a punta de pistola:

“Le dicen ¡no se preocupe!, ¿Qué no se preocupe dije yo?, ¿Cómo no se va a preocupar? Si está acobardada. Se despierta por las noches, tiene pesadillas, ¡No va sola ni a por el pan! ¿Quién la devuelve su vida?”

Con esta rotundidad nos cuentan varios propietarios de diferentes joyerías toledanas cómo se sienten algunos compañeros de profesión. Piden soluciones reales adaptadas a situaciones reales. Precisan profesionales a su disposición que les asesoren y atiendan antes, durante y después de cualquier situación delictiva que se les pueda presentar:

Es necesario trabajar la prevención adaptada, real y actualizada para conseguir disminuir al máximo la comisión de dichos actos delictivos.

Pero hemos de ir más allá: hemos de tener presente que el riesgo de ser victimizado varía. Cuando uno recibe un ataque tiene más riesgo de que se produzca otro. ¿Por qué? Esto se a la percepción de vulnerabilidad de las personas por parte del delincuente.

Cobra vital importancia ocuparnos de manera efectiva de disminuir también ese probabilidad de volver a convertirse en víctima, ayudando a recuperar su vida, superar el hecho traumático y a evitar la revictimización.

LA UNIDAD DE ATENCIÓN A VÍCTIMAS DE IPJ LE RECUERDA:
1) Asegúrese de que cuenta con medidas de seguridad efectivas. Sería necesario solicitar un estudio de riesgo de su local.
2) Busque información y pida consejos y recomendaciones sobre seguridad. No se limite a la normativa obligatoria. Su escudo contra los delincuentes es estar preparado frente a cualquier actuación sorpresa.
3) Resulta eficaz estar en contacto con los demás negocios de tu zona, o ciudad. Ante cualquier noticia que conozca sobre delincuentes que han actuado por la zona, encargase de que se propague la información entre los compañeros del sector. Les ayudará a estar preparados si se presenta dicha situación o individuos descritos.
4) Si ha sufrido un atraco o similar no dude en pedir ayuda a profesionales especializados que conocen de primera mano la situación a la que se exponen

Laura Gómez

Criminólogo IPJ Científica


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